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Expectativa Vs. Realidad Profesional 

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Una las principales problemáticas que se observan en el head-hunter es la frustración que tienen muchos profesionales por no lograr estar a la altura de sus expectativas o de las expectativas que se le han impuesto.

Los siguientes ejemplos sirven para ilustrar a lo que se hace referencia:

· Desmotivación profesional por la carrera escogida; o falta de vocación por el trabajo producto de decisiones que se han tomado según mandatos sociales/familiares.
· Frustración, producto de invertir mucho dinero en posgrados buscando cambios profesionales que no se logran consolidar en el mercado.
· Dudas, pues si bien se tiene la capacidad, simplemente no se ha encontrado el camino correcto.
El problema común de todas estas situaciones es que cuando las personas se identifican con estas situaciones, se logra ser conscientes y se detienen a pensar, se dan cuenta de que las expectativas alguna vez forjadas han quedado muy lejos de la realidad, y se tiene la sensación de que podría ser demasiado tarde para retomar el rumbo.

Dado que este es un problema muy frecuente, mayormente en profesionales que ocupan niveles de gerencias medias en la pirámide profesional, una de las recomendaciones principales es buscar alinear expectativas con oportunidades profesionales. Si bien la ansiedad puede generar una mala jugada en estas situaciones, hasta que uno no logre esta alineación no solucionará el problema de fondo, y la insatisfacción quedará latente y en algunos casos podría aumentar.
El problema es que para poder alinear expectativas con oportunidades laborales, el primer paso que hay que dar es precisar las expectativas personales que se tienen y, aunque esto parezca sentido común, son muy pocos los profesionales que realmente hacen un profundo análisis de lo que es importante para cada quien. Cuando se hace referencia a “lo que es importante”, no solo es en temas laborales, sino en el conjunto de cosas que se acercan a ser una persona completa.


A todos nos gustaría un trabajo donde aprendiendo, se gane mucho dinero y finalmente se tenga mucho tiempo libre disponible. Pero lamentablemente las situaciones perfectas no existen. 

Es claro que si lo que más se valora es el tiempo libre/personal,  por esto, no se debería escoger un trabajo en Banca de Inversión o Consultoría el cual es intensivo en capital humano, o coloquialmente requiere muchas horas silla; por el contrario, las empresas de la industria de consumo masivo o farmacéuticas sí se preocupan mucho por el work/life, es decir, el balance de sus empleados implementando días flexibles o incluso “home office”.

Otro punto a tener en cuenta, es que las expectativas son dinámicas. Esto quiere decir que las mismas de seguro irán cambiando a lo largo del transcurso de nuestras vidas, debido a que por distintas circunstancias nuestras vidas estarán cambiando. Entonces, este es un ejercicio que se debe hacer con cierta frecuencia.

Es bueno pensar en la idea de pensar que nuestra vida profesional tiene ciclos, y cada uno puede medir los ciclos de la forma que le resulte conveniente: cada posición, cada proyecto, cada determinada cantidad de tiempo. Desde esta perspectiva, lo importante es ajustar las tres dimensiones al término de cada ciclo.