Autores

Expectativa Vs. Realidad Profesional 

cinco_gerir_melhor_tempo.jpg

Una las principales problemáticas que observo en mi trabajo como head-hunter es la frustración que tienen muchos profesionales por no lograr estar a la altura de sus expectativas o de las expectativas que se le han impuesto.

Los siguientes ejemplos sirven para ilustrar a qué me refiero… tal vez haya sido testigo de alguna de estas situaciones en su propio ambiente laboral e incluso puede que en algún momento usted las haya vivido directamente:

· Desmotivación profesional por la carrera escogida; o falta de vocación por el trabajo producto de decisiones que se han tomado según mandatos sociales/familiares.
· Frustración, producto de invertir mucho dinero en posgrados buscando cambios profesionales que no se logran consolidar en el mercado.
· Dudas, pues si bien se tiene la capacidad, simplemente no se ha encontrado el camino correcto.
El problema común de todas estas situaciones es que cuando nos identificamos con ellas, logramos ser conscientes y nos detenemos a pensar, nos damos cuenta de que las expectativas alguna vez forjadas han quedado muy lejos de la realidad, y tendremos la sensación de que podría ser demasiado tarde para retomar el rumbo.

Dado que este es un problema muy frecuente, mayormente en profesionales que ocupan niveles de gerencias medias en la pirámide profesional, mi principal recomendación es buscar alinear expectativas con oportunidades profesionales. Si bien la ansiedad nos puede generar una mala jugada en estas situaciones, hasta que uno no logre esta alineación no solucionará el problema de fondo, y la insatisfacción quedará latente y en algunos casos podría aumentar.
El problema es que para poder alinear expectativas con oportunidades laborales, el primer paso que hay que dar es precisar las expectativas personales que se tienen y, aunque esto parezca sentido común, son muy pocos los profesionales que realmente hacen un profundo análisis de lo que es importante para cada quien. Y cuando me refiero a “lo que es importante”, no solo pienso en temas laborales, sino en el conjunto de cosas que nos acercan a ser una persona completa.


A todos nos gustaría un trabajo donde aprendiendo, ganemos mucho dinero y finalmente tengamos mucho tiempo libre disponible. Pero lamentablemente las situaciones perfectas no existen, o no las conozco hasta el momento.

Es claro que si lo que más valoro es mi tiempo libre/personal, entonces no debería escoger un trabajo en Banca de Inversión o Consultoría el cual es intensivo en capital humano, o coloquialmente requiere muchas horas silla; por el contrario, las empresas de la industria de consumo masivo o farmacéuticas sí se preocupan mucho por el work/life, es decir, el balance de sus empleados implementando días flexibles o incluso “home office”.

Otro punto a tener en cuenta, es que nuestras expectativas son dinámicas. Esto quiere decir que las mismas de seguro irán cambiando a lo largo de nuestras vidas, debido a que por distintas circunstancias nuestras vidas estarán cambiando. Entonces, este es un ejercicio que se debe hacer con cierta frecuencia.

Me gusta la idea de pensar que nuestra vida profesional tiene ciclos, y cada uno puede medir los ciclos de la forma que le resulte conveniente: cada posición, cada proyecto, cada determinada cantidad de tiempo. Desde esta perspectiva, lo importante es ajustar las tres dimensiones al término de cada ciclo. 

Por Axel Dono Miniot